El túnel Guillermo Gaviria (o Toyo) superó el 70 % de excavación. Estaría listo en el 2023.
Antioquia ha dado mucho de qué hablar este año en cuanto a túneles. Y es que las obras de este tipo se volvieron una solución para la agreste topografía permitiendo cruzar la montaña en lugar de rodearla.
En el departamento se excavaron y entregaron importantes túneles como el Túnel de la Quiebra (4,2 kilómetros en doble calzada), el Túnel Mulatos (2,5 km. en doble calzada y los túneles Sinifaná y Amagá, de 1,4 y 3,6 km respectivamente, ambos en doble calzada.
Sin embargo, los ojos están puestos en el que será el túnel carretero más largo del país y de América Latina: el túnel Guillermo Gaviria Echeverri (GGE), antes conocido como el Túnel del Toyo, que tendrá 9,73 km.
Ubicado en el Occidente de Antioquia, entre los municipios de Giraldo y Cañasgordas, el proyecto tiene un 40% de avance de obra, mientras que los trabajos de excavación, que comenzaron a mediados del 2018, ya superaron el 70 % en poco más de tres años después.
Cifras de la Gobernación de Antioquia indican que la excavación total es de 6.959 metros, que corresponde a un avance del 72 %. De ese total, 3.420 metros se han excavado en el portal Cañasgordas y 3.539 en el portal Giraldo.
Se espera que ambos portales se encuentren el próximo año logrando el llamado Cale, uno de los hitos más importantes en este tipo de obras.
A la par del túnel, también se avanza en la excavación de la Galería de Rescate, que es un ducto paralelo al túnel principal. En este se han perforado 7.704 metros, lo que corresponde a un avance del 78 %.
Juan Pablo López, Secretario de Infraestructura de Antioquia, contó que, de avanzar el cronograma sin contratiempos, terminando el 2022 “se espera tener el 100 % de avance en la excavación subterránea tanto de la Galería como del Túnel y aproximadamente un 60% de avance en las demás actividades al interior del túnel”.
Agregó el funcionario que, además de estas obras, los trabajos para el próximo año también se enfocarán en la pavimentación de vías a cielo abierto, la construcción de puentes y túneles cortos en los demás frentes de obra y en actividades de impermeabilización y revestimiento en túnel cuando esté excavado.

El costo del proyecto, a la fecha, no ha sufrido modificaciones según la Gobernación y se mantiene en $1,83 billones y su fecha de entrega está estimada en octubre del 2023.
“Si hablamos incluso en un contexto Latinoamericano, poniendo esta obra en el mapa, se trata de la pieza que le falta al rompecabezas para una gran conexión panamericana desde el sur del continente hasta por lo menos el antioqueño, porque en ese macizo de la cordillera occidental se requería una obra de estas características”, contó López durante la rendición de cuentas de la Gobernación.
En esta, el funcionario resaltó no solo el incremento en la excavación diaria (de 110 a 300 metros mensuales), sino también en la facturación mensual, que aumentó un 35 %.
Este ítem, añadió el funcionario, quiere decir que, por ser un contrato de obra, es el reflejo de las actividades realizadas por el contratista.
“Estas tienen un valor unitario fijo y, por tanto, dicha facturación es el resultado de multiplicar los valores unitarios de cada actividad por la cantidad realmente ejecutada. El aumento de la facturación se da debido al aumento en los rendimientos de las diferentes actividades ejecutadas en la obra”, explicó López.
Más que un túnel

Y si bien el Túnel del Toyo es la principal obra, no es todo el proyecto. El Túnel Guillermo Gaviria Echeverri y sus vías de acceso está conformado por dos tramos.
El primero, entre Giraldo y Cañasgordas, está a cargo del departamento de Antioquia y la alcaldía de Medellín y lo conforman 18,2 km. entre los que hay 4,4 km. de vías, 1,3 km. en 16 puentes y 12,5 km. en siete túneles, entre los que está el Túnel del Toyo.
El segundo tramo, entre Santa Fe de Antioquia y Giraldo, cuenta con 19,4 km. divididos en 11 túneles (4,99 km.), 13 puentes (1,63 km.), cuatro falsos túneles (0,31 km.) y 12,5 km. de vías a cielo abierto.

Este segundo tramo es responsabilidad de la Nación, que ya eligió quién se encargará de la obra y ya comenzó con las obras preliminares. Se espera que esté terminado para agosto del 2024.
¿Por qué es importante esto? Porque de esta manera se engranan todo el corredor vial entre Medellín y el Urabá antioqueño y evitar cuellos de botella.
En ese orden de ideas, para que este trayecto cumpla la promesa de quedar a 4 horas y media de distancia, depende de la terminación de la vía 4G Mar 1 (Medellín – Santa Fe de Antioquia), que estará lista en el 2022; El Túnel Guillermo Gaviria Echeverri y sus vías de acceso, que estará entre 2023 y 2024; y, finalmente, Autopista al Mar 2 (Dabeiba–Necoclí), que también estaría para el 2022, según el consorcio.
Fuente: El Tiempo
Imagen: El Tiempo















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