El Gobierno nacional decidió incrementar del 70 % al 82 % su participación financiera en el proyecto Regiotram del Norte, con el objetivo de garantizar el cierre económico de la obra y evitar retrasos en la conexión férrea entre Bogotá y municipios de la Sabana Centro, como Zipaquirá. La medida quedó oficializada mediante el documento Conpes 4190, expedido el pasado 4 de mayo, en medio de la falta de acuerdos definitivos entre la Nación, la Alcaldía de Bogotá y la Gobernación de Cundinamarca.
El proyecto, valorado en cerca de 17 billones de pesos, busca fortalecer la movilidad regional para millones de habitantes y contempla una red ferroviaria estratégica para la capital y su área metropolitana. Sin embargo, seis meses después de vencido el plazo para definir los mecanismos de financiación, el Distrito aún no firma el convenio tripartito requerido para avanzar en la ejecución.
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La ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, explicó que el ajuste financiero responde a los retrasos del Distrito en la aprobación de recursos. Según indicó, mientras la Gobernación de Cundinamarca logró asegurar su aporte dentro de los tiempos establecidos, Bogotá no alcanzó a completar los trámites antes de la entrada en vigor de la ley de garantías.
La funcionaria aseguró que la Nación optó por asumir una mayor carga financiera para impedir que el proyecto se detuviera, especialmente porque el cronograma contempla abrir el proceso licitatorio en julio. De acuerdo con el Gobierno, esperar la culminación de los procedimientos administrativos del Distrito pondría en riesgo la continuidad del Regiotram del Norte.
Desde la Alcaldía de Bogotá surgieron cuestionamientos frente a la decisión. El secretario general, Miguel Silva Moyano, manifestó que el Distrito no fue consultado sobre el nuevo esquema financiero y advirtió que excluir a Bogotá no resolvería los problemas técnicos identificados en el proyecto.
Posteriormente, el alcalde Carlos Fernando Galán sostuvo una reunión con la ministra de Transporte y el gobernador Jorge Emilio Rey, en la que reiteró el respaldo de Bogotá a la iniciativa. No obstante, señaló que aún existen aspectos pendientes relacionados con la integración urbana del sistema.
Entre las principales preocupaciones del Distrito se encuentran los impactos urbanísticos de varios tramos elevados, la necesidad de soluciones en intersecciones viales y la falta de claridad sobre la integración física, operativa y tarifaria con el Sistema Integrado de Transporte Público (SITP).
Uno de los puntos que más debate ha generado corresponde a la construcción de seis kilómetros de estructuras elevadas sobre la Avenida El Dorado, las cuales incluirían columnas de aproximadamente siete metros de altura. Galán insistió en la necesidad de implementar medidas que mitiguen el impacto urbano de estas obras.
Pese a las diferencias técnicas, el alcalde confirmó que Bogotá mantiene disponible un aporte de 2,3 billones de pesos para el proyecto y anunció la instalación de mesas técnicas de alto nivel para revisar los temas pendientes y buscar acuerdos entre las partes.
Por su parte, la ministra Rojas defendió el proceso de estructuración del Regiotram del Norte y recordó que desde 2019 se han desarrollado mesas de trabajo con participación del Distrito. Según explicó, de las 54 observaciones presentadas por la actual administración distrital, 40 fueron aclaradas, 11 incorporadas y tres continúan en revisión.
Expertos en movilidad consideran que el debate no debería centrarse únicamente en el origen de los recursos, sino en garantizar la ejecución del proyecto y aprovechar la oportunidad para impulsar transformaciones urbanas alrededor del sistema ferroviario.
El profesor de la Universidad Nacional y experto en movilidad Mario Avellaneda señaló que Bogotá podría destinar los recursos inicialmente previstos para la infraestructura a proyectos de desarrollo urbano, espacio público y renovación en las zonas de influencia del Regiotram y otros sistemas de transporte masivo.
El analista también advirtió que las diferencias técnicas son habituales en proyectos de gran escala, pero insistió en que las discusiones políticas no deben convertirse en un obstáculo para avanzar en obras estratégicas de movilidad para el país.
Nota Editorial: *Este contenido fue escrito con la asistencia de un editor de eltransporte.com, basado en información de conocimiento público divulgada a medios de comunicación.
















