El Gobierno nacional puso en marcha una estrategia para acelerar la renovación del parque automotor de taxis en Colombia, con incentivos económicos dirigidos a propietarios que decidan sustituir vehículos de combustión por unidades eléctricas. La medida, liderada por el Ministerio de Transporte en alianza con Bancóldex y el Fondo Nacional de Garantías, busca avanzar en la transición energética del servicio público individual y mejorar la rentabilidad de los conductores.
La nueva línea de crédito, presentada el 2 de marzo, contempla un esquema de financiación que cubre no solo la compra del nuevo vehículo, sino también gastos asociados a su entrada en operación. Entre los beneficios se incluye apoyo para infraestructura de carga, costos de matrícula y el equivalente a un mes de salario mientras el automotor comienza a prestar servicio.
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El programa, respaldado por la Ley 2294 de 2023, establece un incentivo de hasta $42 millones para la adquisición del taxi eléctrico. A esto se suma un subsidio de hasta $10 millones, equivalente al 90 % del valor de instalación del cargador en la vivienda del conductor o en el punto designado para su operación. En total, cada beneficiario podría recibir un alivio financiero de hasta $52 millones.
Con esta política, el Ministerio de Transporte trazó una meta gradual de 54.000 taxis eléctricos en circulación para 2036. La apuesta oficial apunta a reducir emisiones contaminantes, contribuir a la descarbonización del sector transporte y mejorar la calidad del aire en las principales ciudades del país.
Además del incentivo inicial, la cartera de Transporte destacó que los conductores que migren a tecnologías limpias también podrían obtener ventajas operativas y económicas gracias a descuentos vigentes en el SOAT, la revisión tecnicomecánica y la posibilidad de movilizarse sin restricciones como el pico y placa. Según la entidad, el cambio también permitiría disminuir hasta en 43 % los costos de combustible y hasta en 65 % los gastos de mantenimiento frente a un vehículo de combustión.
“Queremos que los taxistas tengan vehículos modernos, eficientes y más rentables, mientras contribuimos a reducir emisiones y a mejorar la calidad del aire en las ciudades”, señaló la ministra de Transporte, María Fernanda Rojas.
Para acceder a estos recursos, los propietarios deberán cumplir con varios requisitos. El vehículo debe estar registrado en el RUNT, tener la documentación al día, ser de propulsión tradicional y contar con más de 10 años de antigüedad. También será indispensable que la información del propietario esté actualizada en esa base de datos para validar la postulación.
Con esta estrategia, el país busca consolidar una flota de taxis con tecnologías limpias y dar un paso adicional hacia un modelo de movilidad más sostenible y eficiente en el transporte urbano.
Nota Editorial: *Este contenido fue escrito con la asistencia de un editor de eltransporte.com, basado en información de conocimiento público divulgada a medios de comunicación.

















