La Alcaldía de Tunja dio un paso decisivo hacia la transformación del transporte público con la expedición del Decreto 10061 de 2026, una normativa que obliga a renovar y estandarizar la flota de buses bajo criterios de seguridad, comodidad, sostenibilidad y accesibilidad universal. La medida busca garantizar un servicio homogéneo para los usuarios y fortalecer la inclusión de personas con movilidad reducida en el sistema de transporte de la ciudad.
Renovación y estandarización de la flota
El decreto establece que las empresas operadoras deberán iniciar un proceso de transición y homologación técnica de los vehículos que conforman el sistema. Entre las exigencias se encuentra la adopción de características uniformes en la imagen de los buses, incluyendo color, logotipo, numeración y otros elementos de identificación que permitan mejorar el control operativo y la organización del servicio.
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De acuerdo con la normativa, todos los vehículos deberán portar el color gris azulado claro, el logotipo “Mi Ruta” y un número de orden visible. Esta estandarización busca facilitar la identificación de los buses por parte de los usuarios y las autoridades, al tiempo que proyecta una imagen unificada del transporte público en la capital boyacense.
Además, los nuevos lineamientos obligan a incorporar sistemas tecnológicos para mejorar la operación. Entre ellos se encuentra el uso del Sistema de Posicionamiento Global (GPS), que permitirá monitorear los vehículos en tiempo real, optimizar la gestión de rutas y fortalecer el control del servicio.
Según el secretario de Movilidad y Vida Territorial, Juan Carlos García, la implementación de estas medidas garantizará que todos los ciudadanos reciban el mismo nivel de calidad, seguridad y atención en el sistema de transporte público.
Accesibilidad universal y movilidad sostenible
Uno de los aspectos más relevantes del decreto es la exigencia de que la flota sea completamente accesible para personas con discapacidad. Todos los buses deberán contar con rampas de acceso, espacios adaptados y dispositivos que faciliten el desplazamiento de usuarios con movilidad reducida, en cumplimiento de la Ley 1618 de 2013.
La normativa también establece que la renovación del parque automotor deberá orientarse hacia tecnologías limpias, con el objetivo de avanzar hacia vehículos de cero emisiones y reducir el impacto ambiental del transporte público.
Con esta disposición, la administración municipal busca que la accesibilidad y la sostenibilidad se conviertan en componentes obligatorios del sistema, contribuyendo tanto a la inclusión social como a la mejora de la calidad del aire en la ciudad.
Sistema de recaudo electrónico y control digital
El proceso de modernización también contempla la implementación de validadores electrónicos en todos los buses, requisito que permitirá la puesta en marcha del Sistema de Recaudo Centralizado (SRC).
Este sistema facilitará a los usuarios realizar pagos mediante diferentes medios electrónicos, así como la validación automática de saldos y transbordos. Con ello, Tunja avanzará hacia un modelo de transporte alineado con los estándares tecnológicos implementados en otras ciudades del país.
La incorporación de herramientas digitales permitirá además mejorar la planeación de rutas, el seguimiento a la operación y la eficiencia del servicio, fortaleciendo el control del sistema por parte de las autoridades.
Plazos para la implementación
El decreto establece un periodo de transición para que las empresas operadoras y propietarios de vehículos puedan adaptarse a las nuevas disposiciones. Aquellos buses que cuenten con al menos 15 años de vida útil restante tendrán plazo hasta el 31 de diciembre de 2028 para realizar los ajustes exigidos, incluyendo el cambio de imagen y la incorporación de los sistemas tecnológicos.
Este periodo busca facilitar una implementación gradual del proceso de modernización, reduciendo el impacto económico sobre los operadores y permitiendo una renovación progresiva de la flota.
Impacto esperado en la ciudad
La administración municipal proyecta que la modernización del sistema de transporte público traerá múltiples beneficios para la ciudad y sus habitantes. Entre los principales se destacan la reducción de emisiones contaminantes, el fortalecimiento de la accesibilidad para personas con discapacidad, la mejora en la seguridad y comodidad del servicio, así como una mayor eficiencia en la gestión y control del sistema.
Asimismo, la renovación de la flota contribuirá a consolidar el Sistema Estratégico de Transporte Público (SETP) de Tunja y a fortalecer la planificación urbana, el ordenamiento del tránsito y la integración de la ciudad en las políticas de movilidad sostenible a nivel nacional.
Nota Editorial: Este contenido fue escrito con la asistencia de un editor de eltransporte.com, basado en información de conocimiento público divulgada a medios de comunicación.
















