La red criminal, asentada en Valencia, distribuía drogas y armas entre España y Polonia mediante vehículos reestructurados.
Ocho vehículos, un dron y una antigua ambulancia polaca era todo lo que la red criminal asentada en el levante español necesitaba para realizar sus envíos de drogas y armas entre España y Polonia. La policía comenzó a investigar a finales de 2021 a varios ciudadanos polacos que realizaban asiduamente viajes en coche entre España y Polonia para llevar drogas a diferentes puntos de Europa y regresar a España con armas.
Los agentes descubrieron durante su investigación que los miembros de la organización transportaban la droga en las “caletas” de los vehículos. El primer operativo, que tuvo lugar en Francia, se saldó con la incautación de 112 kilos de cannabis y uno de los coches utilizados.
La segunda fase de esta compleja investigación tuvo lugar en Polonia, donde otro de los miembros fue detenido cuando transportaba 100 kilogramos de droga en un doble fondo del turismo. La red criminal disponía de diferentes vehículos que reestructuraba para generar compartimentos donde esconder las armas y drogas.
Un plan de transporte perfectamente estructurado
La base operativa del grupo estaba ubicada en Valencia, donde los agentes hallaron un dron que los investigados utilizaban para vigilar y dar seguridad al entorno de la finca donde preparaban la droga.
La complejidad de las operaciones y el hermetismo de la red para evitar ser descubiertos era tal, que solo un reducido grupo de sus miembros conocían el lugar exacto de almacenamiento de las drogas. La red utilizaba también diferentes conductores y vehículos para cada transporte, entre los que dejaban un margen de un mes.
Entre la “flota” con la que contaban los criminales también se encuentran ocho vehículos y una antigua ambulancia polaca, que usaban como almacén de todo tipo de armas y cuatro kilos y medio de diferentes sustancias estupefacientes.
Fuente: Logistica.cdecomunicacion
Imagen: Pixabay














