El gremio del transporte de carga encendió las alertas frente al anuncio de un posible paro del sector arrocero que comenzaría el 2 de marzo de 2026, al advertir que un nuevo ciclo de bloqueos podría comprometer la movilidad nacional, el abastecimiento y el comercio exterior.
La Federación Colombiana de Transportadores de Carga por Carretera (Colfecar) manifestó su preocupación por la información difundida sobre una nueva jornada de movilización promovida por el sector arrocero. Según el gremio, un escenario de cierres viales tendría efectos directos sobre la seguridad alimentaria y el desempeño económico del país.
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La organización, presidida por Nidia Hernández, recordó que durante 2025 los paros arroceros realizados en marzo y julio se consolidaron como una de las principales causas de bloqueos en el territorio nacional. De acuerdo con sus registros, dichas protestas generaron 186 interrupciones en corredores estratégicos para la logística y el transporte, afectando rutas clave para el suministro interno y las operaciones de comercio exterior.
Estas restricciones impactaron la cadena de abastecimiento, retrasaron el traslado de mercancías y alteraron el funcionamiento de múltiples sectores productivos que dependen del transporte terrestre para operar con normalidad.
Ante la posibilidad de una nueva paralización, Colfecar instó al Ministerio del Interior y al Ministerio de Agricultura a activar de manera urgente los mecanismos institucionales de diálogo y concertación. El propósito, señaló el gremio, es evitar bloqueos que puedan desencadenar consecuencias económicas y sociales de amplio alcance.
El llamado también fue dirigido a Dignidad Agropecuaria de Colombia, organización que ha anunciado la movilización. El sector transportador pidió tener en cuenta los efectos que los cierres de vías generan sobre la productividad y sobre millones de ciudadanos que requieren carreteras habilitadas para trabajar, movilizar bienes y acceder a servicios esenciales.
Si bien Colfecar expresó respeto por las reivindicaciones del sector arrocero y confió en que las autoridades atiendan sus demandas, enfatizó que la afectación a otras actividades económicas no debería emplearse como mecanismo de presión.
Desde la perspectiva del transporte de carga, los bloqueos en vías nacionales no solo repercuten en la economía, sino que también inciden en derechos fundamentales como la libre circulación, el trabajo y el acceso a servicios de salud.
El eventual paro vuelve a poner sobre la mesa la importancia de una concertación oportuna entre el Gobierno y los sectores productivos, en un entorno donde la estabilidad logística es determinante para la dinámica económica y el abastecimiento del país.
Nota Editorial: *Este contenido fue escrito con la asistencia de un editor de eltransporte.com, basado en información de conocimiento público divulgada a medios de comunicación.














