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Cierre del puente Francisco de Paula Santander obliga a miles de personas a cruzar la frontera a pie

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Miles de ciudadanos colombianos y venezolanos se han visto obligados a movilizarse caminando tras el cierre temporal del puente internacional Francisco de Paula Santander, una de las principales conexiones fronterizas entre ambos países. La medida ha generado afectaciones en la movilidad diaria, el transporte público y el comercio binacional en la zona limítrofe entre Cúcuta y Ureña.

La suspensión del tránsito vehicular fue adoptada luego de que las fuertes lluvias y el incremento del caudal del río Táchira provocaran daños estructurales en la infraestructura ubicada del lado venezolano del puente. Las restricciones aplican para vehículos particulares, transporte público y carga pesada.

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La situación ha impactado de manera directa a cientos de transportadores que dependen del flujo constante de pasajeros entre Colombia y Venezuela. Ante la emergencia, conductores y empresas de transporte plantearon el uso del puente Atanasio Girardot como alternativa para mantener activa la conexión entre Cúcuta y Ureña.

Daniel Gualdrón Gómez, conductor de la empresa Trans Oriental, explicó al diario La Opinión que la reducción en el número de viajeros ha afectado considerablemente la operación. Según indicó, muchos pasajeros provenientes de Venezuela ya no logran tomar el servicio de transporte de forma habitual debido a la imposibilidad de cruzar en bus.

Mientras tanto, las actividades comerciales continúan bajo planes de contingencia implementados por las autoridades fronterizas. Víctor Méndez, director ejecutivo de la Región Oriente de la Cámara Colombo Venezolana, señaló que las operaciones aduaneras siguen funcionando mediante el uso del puente Atanasio Girardot, conocido también como Tienditas.

El dirigente explicó que las exportaciones e importaciones están siendo redireccionadas hacia esta infraestructura, donde se realizan los procesos de pesaje, nacionalización y distribución de mercancías hacia el interior de Colombia o hacia bodegas ubicadas en Cúcuta.

Desde la Asociación de Auxiliares Aduaneros del Táchira (Asoata), su director Nelson Ureña aseguró que el movimiento de carga no se ha detenido pese a las restricciones. Indicó que, aunque los transportadores deben recorrer una distancia mayor para cruzar la frontera, el comercio mantiene su dinámica y crecimiento en las tres aduanas habilitadas.

El puente Francisco de Paula Santander representa uno de los principales corredores de importación entre Venezuela y Colombia. De acuerdo con la Cámara Colombo Venezolana, cerca del 90 % de las importaciones provenientes del vecino país ingresan por esta vía, especialmente productos como hierro, acero, varillas y contenedores con coco.

El cierre total del paso fronterizo fue anunciado por el gobierno venezolano para un periodo inicial de 15 días, tras detectarse graves afectaciones en los cimientos y la parte superior del puente en territorio venezolano.

Aunque las inspecciones técnicas determinaron que el tramo colombiano no presenta daños de gravedad, las autoridades de ambos países coincidieron en mantener la restricción para evitar riesgos a los usuarios mientras avanzan las labores de reparación.

La Secretaría de Gestión del Riesgo de Desastres de Cúcuta confirmó que las afectaciones más delicadas se concentran en la estructura del lado venezolano, deteriorada por las intensas lluvias registradas durante los últimos días.

Por su parte, el Ministerio de Transporte de Venezuela pidió a conductores y viajeros tomar rutas alternas y prever retrasos mientras continúan los trabajos de recuperación en el corredor internacional.

Nota Editorial: *Este contenido fue escrito con la asistencia de un editor de eltransporte.com, basado en información de conocimiento público divulgada a medios de comunicación.