El nuevo impuestazo a los pasajes aéreos pone a la Argentina a la cabeza de la presión tributaria de la región para el mercado aerocomerial. Según una entidad del sector, un ticket para volar comprado en el país tiene siete tasas o impuestos diferentes, algo que no sucede en mercados vecinos.
El rechazo al aumento de impuestos a los pasajes aéreos, aprobado en el Presupuesto 2023, sigue creciendo y desde las distintas entidades del sector advierten por el impacto que tendrá en la actividad. El motivo es que, por esta mayor presión impositiva, viajar desde la Argentina será accesible sólo para sectores de altos ingresos por la suba de las tarifas.
De esta manera, la Argentina alcanza un penoso récord: el de tener la mayor carga tributaria para el mercado aerocomercial de la región. Así lo informó ALTA, una asociación que agrupa a las líneas aéreas de Latinoamérica y el Caribe.
Según un relevamiento realizado por la entidad, en muchos casos el valor final hasta duplica la tarifa base que cubre la operación aérea. “Un boleto emitido en Argentina en pesos tiene un total de 7 tasas e impuestos, a saber: tasa de uso de aeropuerto (USD 57), tasa de migraciones y aduana (USD 10), tasa de seguridad (USD 8), impuesto a las ganancias (45%), impuesto país (30%), retención al impuesto a las ganancias (5%) y el impuesto de la dirección nacional de turismo (7%) + 25% dólar Qatar y ahora Impuesto PSA, lo que convierte a Argentina en el país con mayores cargas impositivas para el pasajero”, revela el documento.
La entidad señala que la demanda de los pasajes aéreos, especialmente de turismo (que hoy día representan más del 80% de los viajeros en la región), es sumamente elástica. Esto quiere decir que cualquier variación en la tarifa a pagar se ve rápida y directamente reflejada en el número de viajeros.
“La tarifa aérea es la gran puerta de entrada a los países. Pensando de manera sistémica, todo empieza con la búsqueda de los tickets. Si el costo es alto o más alto que otros destinos, el pasajero podría decidir no viajar o elegir otro lugar. Es una realidad. Por ello, a pesar de los esfuerzos que vienen realizando hace años los operadores en la región por hacer sus costos operativos más eficientes para trasladar esas eficiencias a los usuarios, vemos una realidad compleja que son los múltiples impuestos, tasas y fees que encarecen la tarifa final que ven y deben asumir los pasajeros”, explicó Jose Ricardo Botelho, director ejecutivo & CEO de ALTA.
La Argentina es un país con más de 22.4 millones de pasajeros anuales, según datos de la prepandemia, que generan el 329 mil empleos directos en el país y un movimiento económico que representa 2.1% del PIB.
“Desde ALTA reiteramos que cada país tiene poder de decisión y lo respetamos, pero como asociación regional que representa cerca del 80% del tráfico aéreo en la región nos vemos en la obligación de alertar sobre el reto y el impacto negativo que representa incrementar los gravámenes al transporte aéreo, que impactan directamente a la población. Al mismo tiempo nos ponemos a disposición de las autoridades pertinentes para brindar datos y apoyo técnico, traer buenas prácticas regionales e internacionales que permitan contribuir a los servicios que recibe la actividad aeronáutica de manera eficiente y sustentable, de una manera que promueva la cantidad de vuelos y pasajeros y genere más beneficios para la nación. Esperamos que las autoridades oigan a la industria que conecta al país, que lleva oportunidades incluso a lugares remotos, que promueve la cultura argentina y que genera negocios”, completa el comunicado.
Fuente: Mdzol
Imagen: Aviación Argentina











