Temas del día Transporte Terrestre

Colombia necesita aprovechar la oportunidad de los biocombustibles

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La adopción de nuevas energías ha sido crucial para reducir emisiones y descarbonizar el país.

Los retos que se planteó Colombia en su ambiciosa agenda para lograr la descarbonización de la economía en 2030 implican acciones inmediatas que garanticen la autosuficiencia energética del país y que, a su vez, permitan una transición gradual a energías más limpias.

Bajo ese contexto, es importante mencionar que Colombia hoy cuenta con las herramientas necesarias para llevar ese proceso adelante y alcanzar su primera meta de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en un 51% para 2030. Se tratan del Biodiésel, que proviene del aceite de palma, y el Bioetanol, de la caña de azúcar, los cuales generan más de 90 mil empleos, apalancando 470 mil en las cadenas agroindustriales y aportando el 7,3% del PIB agrícola del país.

Carolina Rojas, presidente de Fedebiocombustibles, destacó que “Colombia enfrenta el desafío de descarbonizar su economía para 2030, lo cual requiere acciones inmediatas para garantizar la autosuficiencia energética y una transición gradual a fuentes de energía más limpias. Además de generar empleo, los biocombustibles disminuyen la dependencia de los combustibles fósiles y desempeñan un papel crucial en la reducción de emisiones de gases efecto invernadero, posicionando a Colombia como líder en el sector frente a la COP28”.

En ese sentido, es preciso mencionar que los biocombustibles han ganado relevancia en el contexto actual del país, dado que representan una oportunidad para disminuir la dependencia a los carburantes fósiles. Actualmente, todo el diésel que se distribuye tiene un 10 % de biodiésel y todas las gasolinas un 7% de bioetanol.

De acuerdo con el análisis del ciclo de vida de los biocombustibles en Colombia, realizado por el consorcio CUE, el bioetanol y el biodiésel reducen en 74% y 83%, las emisiones de GEI, en comparación con la gasolina y el diésel, respectivamente.

Gracias a los mandatos de mezclas, hoy se reemplazan más de 22 mil barriles diarios de combustibles fósiles disminuyendo cerca de 3 millones de toneladas de CO2 y 735 toneladas de material particulado. En otras palabras, esto equivale a retirar de circulación cerca de 1 millón de vehículos al año.

Lo anterior cobra mayor relevancia en un contexto donde el sector del transporte en Colombia es responsable del 12% de las emisiones de CO2, de acuerdo con datos del Ministerio de Ambiente, el Departamento Nacional de Planeación y el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales. Esto, hace que el sostenimiento de los mandatos de mezcla, y la adopción de esquemas de mezclas superiores voluntarias de biocombustibles sea fundamental para alcanzar los objetivos de reducción de emisiones de GEI y la descarbonización del país.

Rojas destaca la necesidad de cumplir con los objetivos establecidos en los Acuerdos, mediante la transición a un modelo que incorpore mezclas voluntarias superiores a los mandatos mínimos actuales que son del 10%. Asimismo, propone, pasar del modelo actual de pilotos de mezclas superiores voluntarias a uno de cupos, donde los consumidores puedan usar entre B20 y B100. Esta estrategia aceleraría la descarbonización del transporte terrestre y respaldaría la producción nacional de estas tecnologías para impulsar la reindustrialización.

En este contexto, Colombia se encuentra en una posición privilegiada para liderar la iniciativa hacia la descarbonización del transporte, aprovechando su experiencia en la producción de biocombustibles y su compromiso con la reducción de emisiones. Por ende, se enfatiza que los biocombustibles deben considerarse una prioridad en las acciones destinadas a combatir el cambio climático, reconociendo su papel crucial en la transición hacia una economía más sostenible y baja en carbono.

Fuente: El Tiempo

Imagen: Universidad de Sevilla

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