Durante el primer semestre de 2019 se aceptaron menos reorganizaciones que en el mismo periodo de 2018. Y este año 14 de cada 100 empresas en el proceso son de manufacturas Reorganizaciones empresariales. Durante el primer semestre del año, la Superintendencia de Sociedades admitió 115 empresas en reorganización, para llegar a un total de 2.423 empresas que están actualmente bajo el mecanismo que busca resolver sus problemas financieros y volver a hacerlas sostenibles. De este grupo, 346 están clasificadas en el segmento de comercio, mientras que el sector de manufacturas sumó 236 y el de servicios otras 215. Estos tres sectores son los que más empresas en reorganización han venido acumulando durante los últimos años, sin embargo, esto se da en parte porque también son los sectores que más negocios nuevos reportan. La razón, de acuerdo con el experto en economía empresarial, Raúl Ávila, es porque tradicionalmente la estructura económica del país ha estado dominada precisamente por la industria y el comercio, mientras que el sector de servicios está aumentando su participación tal como ya es posible ver en los reportes de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del Dane. Solo en el primer trimestre del año, el área de servicios creció 3% comparado con el mismo periodo del año anterior y 5,7% al compararlo con el último cuarto de 2018. Ahora, además de estos tres sectores, que han aumentado con velocidad el número de empresas en reorganización durante los últimos dos años, se debe analizar también el sector de transporte, que según el reporte de la Superintendencia de Sociedades es el que más ha aumentado sus empresas bajo esta figura, al pasar de 26 a 43, con un alza de 65% desde 2017. Aunque el fenómeno en general podría atribuirse a las turbulencias que ha tenido la economía del país con la caída de los precios internacionales del petróleo, el ex superintendente Luis Guillermo Vélez explicó que, en las empresas, no todo son factores macroeconómicos. También es necesario evaluar cada caso de estos negocios, pues su entrada al proceso de reorganización también podría ser consecuencia de factores como baja productividad o competitividad, alto endeudamiento u otro problema financiero e incluso una mala administración. En el caso de transporte, uno de los agravantes, según Vélez se puede dar por consecuencia de reorganización de las empresas del Sitp, sin embargo, hay que ver factores de coyuntura, particulares del sector de transporte urbano; como la llegada de varias aplicaciones que desplazan a empresas que no se están actualizando en nuevas tecnologías. Otras razones que pueden afectar, de acuerdo con el director del PhD del Aden Business School, Luis Fernando Martín, están por ejemplo una disminución del consumo interno que se combinó con el incremento de la tasa de cambio, disminuyendo sus ventas a la vez que el costo de insumos subía. El segundo sector que más aumentó en dos años el número de empresas en reorganización es construcción, con 39% al pasar de 93 a 103. Según Ávila, esto se debe a un cambio en la dinámica del sector, tanto de obras civiles contratadas por gobiernos subnacionales y el Gobierno Central como de las viviendas, que impulsó la creación de más empresas en el sector para que, por ejemplo, ejecutaran obras mediante el modelo de leasing.












