Colombia autorizó la movilización de vehículos de carga durante fines de semana y días festivos para garantizar el transporte de combustibles destinados a las centrales de generación térmica. La disposición, impulsada por el Ministerio de Minas y Energía, comenzó a regir el 31 de octubre y se extenderá inicialmente hasta enero de 2027, como parte de las estrategias para proteger el suministro eléctrico frente a los posibles efectos del fenómeno de El Niño 2026-2027.
La autorización contempla el traslado de combustóleo, carbón térmico, crudos, electrocombustible, Bioacem, gasolina, ACPM, biodiésel, alcohol carburante, GLP, JET A1, AVGAS y gas natural comprimido. Con esta excepción, el Gobierno busca evitar que las restricciones habituales de circulación durante fines de semana y puentes festivos afecten el abastecimiento de las plantas térmicas, cuya participación en la generación eléctrica podría aumentar ante una eventual disminución de los recursos hídricos.
Para las compañías dedicadas al transporte y distribución de energéticos, la medida representa una ampliación de los horarios disponibles para movilizar productos y mantener los inventarios necesarios en las instalaciones de generación. Sin embargo, el beneficio tiene un alcance específico: los vehículos deben transportar los combustibles autorizados hacia las centrales térmicas y cumplir las disposiciones de tránsito, seguridad vial y acreditación exigidas por las autoridades competentes.
Nuevas disposiciones para garantizar el abastecimiento energético
La flexibilización de los horarios de transporte complementa las medidas establecidas mediante el Decreto 1491 del 6 de octubre de 2026, enmarcado en el Plan Energía YA, que introduce modificaciones al esquema de suministro de combustibles para la generación térmica.
La normativa establece que, cuando se presenten circunstancias justificadas de fuerza mayor, caso fortuito o situaciones atribuibles a terceros que pongan en riesgo el abastecimiento, las centrales de generación podrán comprar combustibles líquidos a diferentes distribuidores mayoristas. Esta alternativa busca reducir la dependencia de un único proveedor y facilitar la continuidad de las operaciones.
El procedimiento contempla la participación del Sistema de Información de Combustibles Líquidos, herramienta que permitirá habilitar a los diferentes agentes y garantizar la trazabilidad de las transacciones. Con ello, se pretende fortalecer la capacidad de respuesta del sector frente a eventuales dificultades logísticas o comerciales que puedan comprometer el suministro.
Las decisiones del Gobierno también responden al panorama de confiabilidad del sistema eléctrico colombiano. En septiembre, la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) activó el mecanismo para el sostenimiento de la confiabilidad y dio comienzo al período de riesgo de desabastecimiento energético.
Entre los factores que motivaron esta decisión se encuentran los aportes hídricos inferiores al promedio histórico durante cuatro meses consecutivos y el comportamiento de la demanda eléctrica, que registró un máximo de 263,27 GWh diarios en agosto.
En este escenario, las centrales térmicas adquieren especial relevancia como respaldo de la generación hidroeléctrica, particularmente cuando las condiciones climáticas reducen las lluvias y afectan los niveles de los embalses.
Por esta razón, garantizar la disponibilidad de combustibles se convierte en un desafío que va más allá de contar con inventarios suficientes. También exige asegurar la capacidad de transporte, disponer de rutas habilitadas, mantener una operación logística continua y establecer alternativas de suministro que permitan responder oportunamente ante cualquier contingencia.
Nota Editorial: Este contenido fue escrito con la asistencia de un editor de eltransporte.com, basado en información de conocimiento público divulgada a medios de comunicación.
Fuente: Rumbominero.com















