El Gobierno nacional, a través del Ministerio de Transporte y la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), impulsa un ambicioso plan de infraestructura que contempla la construcción de dos nuevas vías estratégicas destinadas a fortalecer la conectividad entre el centro del país y el suroccidente colombiano. La iniciativa tendrá impacto directo en los departamentos de Valle del Cauca, Cauca, Nariño, Putumayo y en la zona de frontera con Ecuador.
El proyecto cuenta con una inversión estimada de $8,82 billones y fue presentado por la ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, durante el evento “Acordando y haciendo: avances del proceso de paz territorial de Nariño”. Según lo expuesto, la ejecución responde a una directriz del presidente Gustavo Petro, orientada a priorizar recursos del presupuesto de 2026 y vigencias futuras para atender las necesidades de conectividad del territorio.
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La apuesta vial se enmarca en una deuda histórica de más de cinco décadas con el departamento de Nariño, que verá materializados dos corredores considerados clave para su desarrollo económico y social.
El primer proyecto corresponde al corredor Pasto–El Estanquillo, cuyos estudios y diseños se encuentran listos para adjudicación en mayo. Su construcción requerirá una inversión cercana a los $2,2 billones y permitirá una conexión más eficiente entre Pasto y Popayán, impulsando el turismo, el comercio y la movilidad regional.
La segunda iniciativa será ejecutada mediante una Alianza Público-Privada (APP), con recursos por $19,6 billones. Este corredor contempla la construcción de la variante occidental de Popayán, la doble calzada hasta Timbío y una nueva variante hasta El Estanquillo, con el objetivo de optimizar los tiempos de desplazamiento entre el suroccidente y el centro del país.
Dentro de sus componentes técnicos se incluyen 62 kilómetros de doble calzada, 14 túneles, 125 puentes, 26 kilómetros de segunda calzada adicional y la rehabilitación de 101 kilómetros de infraestructura vial existente. Estas intervenciones buscan fortalecer la conectividad y mejorar las condiciones de transitabilidad en la región.
El concesionario encargado asumirá la financiación, los estudios y diseños definitivos, la gestión ambiental, predial y social, así como la construcción, rehabilitación, operación y mantenimiento del corredor El Estanquillo–Popayán. Se estima que el proyecto generará más de 150.000 empleos directos e indirectos y beneficiará a cerca de un millón de personas.
Durante la firma protocolaria del contrato, el presidente de la ANI, Óscar Torres, confirmó la adjudicación a la Estructura Plural ERG Vías Ciudad Blanca, integrada por ERG Compañía de Infraestructura y Desarrollo SAS (90 %) y MIA Grupo Empresarial SAS (10 %), tras 16 meses de proceso desde la publicación de prepliegos.
En la fase inicial, prevista para los primeros seis meses tras la firma del acta de inicio, se ejecutarán intervenciones prioritarias en el corredor existente entre Popayán, Timbío, Rosas, El Bordo y El Estanquillo. El proyecto también contempla la gestión de más de 600 predios rurales y suburbanos, además de intervenciones geotécnicas en 65 puntos críticos.
“El Estanquillo–Popayán es una obra que apuesta por la paz al construir justicia social. Es una vía que integra a Suramérica y responde a una demanda histórica del Cauca”, afirmó Torres, quien destacó la proyección de extender la conectividad hasta la frontera con Ecuador.
Nota Editorial: Este contenido fue escrito con la asistencia de un editor de eltransporte.com, basado en información de conocimiento público divulgada a medios de comunicación.

















