El Gobierno Nacional dio un nuevo paso en su estrategia de reactivación férrea con la publicación para comentarios del borrador del Documento CONPES de Política de Modernización Ferroviaria, una hoja de ruta que busca transformar el sistema ferroviario colombiano y aumentar la operación de la red férrea del 36% actual a más del 75% después de 2035.
La iniciativa fue presentada por el Departamento Nacional de Planeación (DNP) y el Ministerio de Transporte durante el Primer Congreso Internacional Ferroviario realizado en el Centro de Convenciones Ágora, en Bogotá. El documento plantea lineamientos para fortalecer la infraestructura ferroviaria, promover la integración intermodal y avanzar en la transición hacia un modelo logístico más competitivo y sostenible.
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La directora del DNP, Natalia Irene Molina, confirmó que el borrador del CONPES ya se encuentra disponible para consulta pública y destacó que el proceso estará abierto a la participación de regiones, academia, sector privado y expertos nacionales e internacionales.
“Este CONPES será la hoja de ruta para las próximas décadas y permitirá consolidar una política ferroviaria orientada a la sostenibilidad, la competitividad y el fortalecimiento institucional”, señaló la funcionaria.
La política busca revertir décadas de rezago en el sector férreo. Según cifras oficiales, de los 3.533 kilómetros de red ferroviaria existentes en el país, solo una tercera parte se encuentra operativa, situación atribuida a la concentración histórica de la inversión pública en infraestructura vial.
Como parte de esta estrategia, el Gobierno destacó avances y proyectos considerados claves para la recuperación del tren en Colombia. Entre ellos se encuentra la APP La Dorada–Chiriguaná, adjudicada en 2025, con una inversión de $2,27 billones para intervenir 256 kilómetros de corredor férreo entre Caldas y Cesar.
También sobresalen las inversiones aprobadas mediante los documentos CONPES 4160 y 4190, que respaldan proyectos como los corredores Yumbo–Caimalito, Bogotá–Belencito y el Regiotram del Norte o Tren de Zipaquirá, este último con recursos superiores a los $17 billones.
De igual forma, el DNP informó que avanzan estudios para nuevas iniciativas ferroviarias como el Tren del Catatumbo, el corredor Buenaventura–Palmira, la conexión Villavicencio–Puerto Gaitán y el proyecto interoceánico Juradó–Acandí. Además, el Tren del Huila inició su proceso de prefactibilidad y se prevé adjudicar el contrato en junio de este año.
El Gobierno sostiene que la modernización ferroviaria tendrá impactos directos en competitividad y sostenibilidad. De acuerdo con el Plan Maestro Ferroviario, el fortalecimiento del transporte férreo permitiría reducir en más de un 26% los costos de exportación y disminuir en un 23% los tiempos logísticos.
En materia ambiental, las proyecciones oficiales indican que el uso del tren reduciría significativamente las emisiones contaminantes, con una disminución del 66% en monóxido de carbono y del 82% en óxido nitroso frente a otros modos de transporte.
Durante el evento, la directora de Planeación Nacional reiteró que la reactivación férrea representa una apuesta estratégica para integrar los territorios, impulsar la industria nacional y consolidar un modelo de movilidad más limpio y eficiente para el país.
Nota Editorial: *Este contenido fue escrito con la asistencia de un editor de eltransporte.com, basado en información de conocimiento público divulgada a medios de comunicación.

















