El sector Transporte, que recibió la mayor asignación de recursos de inversión dentro del Presupuesto General de la Nación (PGN) para 2026, registra el nivel más bajo de ejecución entre las principales carteras del Gobierno. De acuerdo con un análisis del Observatorio Fiscal de la Pontificia Universidad Javeriana, al 30 de junio únicamente se había comprometido el 11,5% de los $15,6 billones destinados a esta cartera, una situación que pone en riesgo el avance de proyectos estratégicos de infraestructura en el país.
El informe señala que, aunque el Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP) para 2026 plantea la inversión pública como uno de los principales motores para impulsar el crecimiento económico y fortalecer las finanzas del Estado, la baja capacidad de ejecución continúa siendo uno de los principales desafíos de la administración del presidente Gustavo Petro.
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La inversión mantiene un ritmo insuficiente
El Presupuesto General de la Nación para 2026 asciende a $555,8 billones, cifra que incluye el incremento aprobado mediante el Decreto 150 de 2026 tras la declaratoria de emergencia. De ese monto, $89,5 billones fueron apropiados para inversión.
Pese a ello, el peso de la inversión dentro del presupuesto nacional ha disminuido en los últimos años. Mientras en 2024 representó el 19,9% del total, en 2025 descendió al 15,8% y para 2026 se ubicó en 16,1%, porcentaje que continúa por debajo de los niveles registrados dos años atrás.
El Observatorio también recuerda que desde 2021 la ejecución anual de la inversión no ha superado el 80% al cierre de cada vigencia, alcanzando en 2024 apenas un 57%, el registro más bajo de la última década.
Transporte, el sector con mayor rezago
El estudio mide la ejecución presupuestal con base en la relación entre las obligaciones reconocidas y la apropiación vigente, metodología utilizada por el Ministerio de Hacienda para evaluar el avance del gasto público.
Con corte al 30 de junio de 2026, la ejecución acumulada de la inversión alcanzó el 30,5%, un resultado superior al promedio registrado desde 2020 (27,2%) y solo inferior al comportamiento observado en 2022.
Sin embargo, el sector Transporte se mantiene muy por debajo de esa cifra. De los $15,6 billones asignados, únicamente se habían ejecutado cerca de $1,8 billones.
El contraste es evidente frente a otras carteras con altos niveles de inversión. Inclusión Social y Reconciliación reportaba una ejecución del 40,2% sobre $11,2 billones; Minas y Energía alcanzaba el 46,5% de $10,1 billones; Igualdad y Equidad registraba el 47,4% sobre $9,7 billones; mientras que Educación lideraba con una ejecución del 55,9% de los $6,8 billones asignados.
La infraestructura física concentra los mayores retrasos
Del total destinado a inversión para 2026, $64,8 billones corresponden a programas de inversión social y $24,7 billones a infraestructura física, considerada un componente estratégico para mejorar la conectividad, fortalecer la prestación de servicios públicos y promover el crecimiento económico de mediano y largo plazo.
Dentro de ese componente, el sector Transporte concentra la mayor cantidad de iniciativas. De los 214 proyectos que administra, 145 corresponden a infraestructura física, equivalentes al 77,1% de los proyectos de este tipo identificados entre los cinco sectores con mayor participación.
Invías, ANI y Aerocivil presentan bajos avances
Los recursos para infraestructura de transporte están principalmente distribuidos entre tres entidades.
El Instituto Nacional de Vías (Invías) administra cerca de $5 billones para 84 proyectos; la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) cuenta con $7,4 billones para 29 iniciativas; y la Aeronáutica Civil (Aerocivil) dispone de $1,5 billones para otros 29 proyectos.
No obstante, ninguna de estas entidades alcanza el promedio nacional de ejecución de la inversión. Al cierre de junio, Invías reportaba un avance del 4,4%; Aerocivil del 5%; y la ANI del 14,5%.
Obras viales y aeroportuarias muestran los mayores atrasos
De los 145 proyectos de infraestructura física del sector Transporte, 102 corresponden a infraestructura vial, 29 a infraestructura aeroportuaria y 14 a otras intervenciones.
La infraestructura vial concentra $10,7 billones del presupuesto, pero solo registra una ejecución del 11,7%. En el caso de la infraestructura aeroportuaria, el avance es aún menor, con apenas un 5%, mientras que el resto de proyectos alcanza el 5,4%.
En total, de los $13,9 billones destinados a infraestructura física del sector, únicamente se habían ejecutado $1,4 billones, equivalentes al 10,2%.
El análisis evidencia además que de los 89 proyectos enfocados en la red vial nacional, 37 no registraban ejecución alguna, 25 avanzaban por debajo del 5%, diez tenían avances entre el 5% y el 15%, ocho se encontraban entre el 15% y el 25%, y solo siete se acercaban al promedio nacional del 30,5%.
Únicamente dos proyectos superaban ese indicador: la vía Armenia–Pereira–Manizales, con ejecución del 100%, y la conexión Pacífico–Orinoquía, que registraba un avance del 90,8%.
En cuanto a la infraestructura aeroportuaria, el estudio revisó 20 proyectos sobre terminales aéreas, encontrando que ninguno alcanzaba el promedio nacional de ejecución. Una iniciativa no registraba avance, 14 presentaban ejecuciones inferiores al 10% y solo dos superaban el 15%.
Alertan por efectos sobre la competitividad
El Observatorio Fiscal advierte que la baja ejecución de los recursos destinados a infraestructura pública puede afectar directamente la competitividad del país, al incrementar los costos logísticos, deteriorar la red vial, prolongar los tiempos de transporte y limitar las oportunidades de integración económica.
Por ello, el centro de estudios recomendó que el próximo Gobierno revise la capacidad de ejecución del sector Transporte y fortalezca los mecanismos que permitan convertir los recursos aprobados en obras efectivas.
El informe concluye que, en un escenario de restricciones fiscales, el reto no se limita a preservar los recursos de inversión, sino a garantizar su ejecución oportuna y eficiente para evitar que continúen aplazándose proyectos estratégicos para la conectividad y el desarrollo económico del país.
Nota Editorial: *Este contenido fue escrito con la asistencia de un editor de eltransporte.com, basado en información de conocimiento público divulgada a medios de comunicación.
Fuente: elcolombiano.com


















