El crecimiento de la movilidad eléctrica liviana en Colombia volvió a encender el debate sobre cómo debe regularse este tipo de transporte urbano. El borrador que prepara el Ministerio de Transporte para reglamentar la Ley 2486 de 2025 ha despertado inquietudes entre empresas del sector, que advierten posibles efectos negativos para usuarios, ventas y adopción de tecnologías sostenibles.
Actualmente, las patinetas eléctricas, bicicletas eléctricas y otros vehículos livianos se han consolidado como alternativas de movilidad en varias ciudades del país, especialmente después de la pandemia, cuando aumentó la demanda de opciones económicas y amigables con el medio ambiente.
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Gabriel Gutiérrez Mejía, fundador y gerente general de Minca Electric, señaló que el crecimiento acelerado de esta industria también evidenció vacíos regulatorios y problemas de informalidad. Según explicó, durante varios años ingresaron al mercado vehículos sin controles adecuados sobre baterías, materiales y estándares mínimos de seguridad.
“El crecimiento fue global y las ciudades comenzaron a ver estos vehículos como soluciones eficientes para recorridos de última milla”, afirmó el empresario, quien considera que la falta de regulación clara terminó mezclando en una misma categoría a vehículos eléctricos livianos con ciclomotores artesanales de combustión.
Precisamente, uno de los objetivos de la Ley 2486 de 2025 fue establecer diferencias entre tecnologías limpias y vehículos contaminantes. La norma define que los vehículos eléctricos livianos con un peso inferior a 60 kilogramos no requieren matrícula, licencia de conducción ni póliza SOAT.
De acuerdo con Gutiérrez, el límite de peso establecido en la ley responde a estudios internacionales relacionados con seguridad vial y niveles de riesgo. Dentro de ese rango se encuentran la mayoría de las patinetas eléctricas que circulan actualmente en Colombia.
Sin embargo, el sector empresarial ha manifestado preocupación frente al contenido del borrador de reglamentación que estudia el Ministerio de Transporte. Entre las medidas que generan controversia están posibles exigencias de cascos certificados similares a los utilizados por motociclistas y sistemas de registro que, según empresarios, podrían convertirse en mecanismos equivalentes a una matrícula.
“El problema surge cuando a un vehículo económico se le imponen costos adicionales elevados para cumplir requisitos que podrían resultar desproporcionados”, indicó el directivo.
El empresario también cuestionó la forma en que se ha manejado el debate público sobre la seguridad de estos vehículos eléctricos. Asegura que la difusión de información alarmista ha generado incertidumbre entre consumidores y usuarios habituales, situación que ya comienza a impactar el comportamiento comercial del sector.
Pese a las preocupaciones actuales, las empresas vinculadas a la movilidad eléctrica consideran que la transición hacia modelos de transporte más sostenibles continuará avanzando en Colombia y en el mundo. Para el sector, el desafío principal consiste en encontrar un equilibrio entre regulación, seguridad vial y promoción de tecnologías limpias que contribuyan a reducir la congestión y la contaminación en las ciudades.
Nota Editorial: *Este contenido fue escrito con la asistencia de un editor de eltransporte.com, basado en información de conocimiento público divulgada a medios de comunicación.

















