Elevados costos en transporte y antigüedad de camiones repercuten en rubro
Transporte de carga por carretera. De acuerdo con el informe de vehículos de la ANDI y Fenalco, el 90% de la carga en Colombia (210 millones de toneladas) se mueve por carretera, lo que convierte a esta actividad en el pilar de la logística del país; es decir, los procesos relacionados con el transporte y la gestión de bienes desde el punto de origen hasta el lugar de consumo, según informó El Espectador.
Sin embargo, las condiciones bajo las cuales se desarrolla la actividad han significado un importante retraso en términos de competitividad y prestación óptima del servicio, a tal punto que el país sudamericano se ubica en la posición 58 entre 160 países en el Índice de Desempeño Logístico del Banco Mundial.
En la misma línea, la más reciente Encuesta Nacional Logística (ENL), elaborada por el Departamento Nacional de Planeación (DNP), refleja que las ineficiencias son tan altas que han generado sobrecostos en la logística de hasta tres puntos porcentuales por encima del promedio de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
De los componentes de ese costo, el segundo más elevado corresponde al transporte (35,2%), no solo por las largas distancias y condiciones geográficas naturales, sino porque los actores que forman parte de la cadena no han logrado trabajar bajo un esquema que los beneficie a todos por igual.
Antigüedad de camiones
La cifra de camiones con más de veinte años de antigüedad (referencia de vida útil) la calculan al menos dos entidades públicas y cinco gremios basados en los mismos registros, sin tener un consenso. El Ministerio de Transporte dice que son 30.000, mientras que Federación Colombiana de Transportadores de Carga por Carretera (Colfecar) habla de 61.500. En total, el parque automotor se compone de más de 370.000 vehículos de carga.
Desde diciembre de 2003, con la expedición de la resolución 10.500 del Ministerio de Transporte, se determinó que el ingreso de nuevos vehículos al servicio público de transporte terrestre automotor de carga se podía hacer únicamente por reposición; es decir, que se debía destruir un camión hasta convertirlo íntegramente en chatarra para que otro ocupara su lugar.
EE.UU. le puso un ultimátum a Colombia por considerar que esta medida va en contra del libre comercio, porque -a su juicio- termina siendo una restricción a las importaciones.
Los gremios del sector del transporte han advertido que quitar la medida tendría un alto impacto en la economía nacional. Además, desincentivaría la chatarrización, pues un camión nuevo doble troque puede llegar a costar US$ 122.888 y sin un ingreso mensual adecuado es imposible asumir la carga crediticia durante los seis años que se difiere la inversión.
Entidades como el DNP han resaltado que la avanzada edad del parque automotor de carga contribuye al desbalance entre la oferta y demanda de transporte, ahí la urgencia de diseñar un modelo acorde con la realidad del sector. En ese sentido, el Ministerio de Transporte anunció que el próximo mes comenzará a regir una nueva política de chatarrización, que otorga ayudas adicionales, subsidios y exención de impuestos.
Flotas de camiones propias y desfase en pagos
El presidente de la Federación de Empresarios del Transporte de Carga (Fedetranscarga), Henry Cárdenas, denunció que los generadores de carga están pagando a sesenta días. “Eso afecta mucho a las empresas, sobre todo a las pequeñas, que tienen que pagar impuestos, contratos y sanciones injustas que les imponen todos los entes del Gobierno”.
La Encuesta Nacional Logística demostró que los servicios de transporte y distribución se pagan, en promedio, un mes después de prestarse, aunque en algunos casos, como empresas medianas o actividades mineras, se puede extender a dos meses.
Si bien la tercerización de servicios logísticos es recurrente entre las empresas, especialmente para transporte, la ENL de Planeación Nacional revela que el 22,4 % de las empresas cuentan con su propia flota de camiones, la mayoría de ellas en los sectores de comercio y minería. El promedio de ellas utiliza estos camiones para recorridos urbanos (60,5 %); pero si se analizan solo las grandes empresas con flota propia, la mitad de los recorridos son nacionales.
Al respecto Cárdenas denunció que los generadores están volviendo a una práctica de los años 90: montar su propia empresa de transporte, a su parecer, porque de esa forma no están obligados a cumplir con las tarifas de referencia establecidas en el Sistema de Información para el Transporte Automotor de Carga (SICE-TAC), que se creó para impedir que se pague por debajo de los costos eficientes.
Fuente: Mundo Marítimo
Imagen: Archivo Mundo Marítimo














